Salvador Dalí. » Primer día de primavera».

Esta es una Obra Maestra del perturbador mundo daliniano. Realizada en 1929 nos permite considerar y comprender el intrincado psiquismo del Artista, Nos encontramos ante una gran planicie de color gris tenue, enmarcada por un cielo azul que se continúa en el horizonte con un fondo blanco, posiblemente dado por nubosidades. Interesante y a la vez extraño es que esa planicie se encuentra «cortada» por unas líneas que si bien dan el aspecto de canales, también por la perspectiva óptica de las consabidas luces y sombras, parecen corresponder a escalones, dichas líneas tienen la función de atravesar la planicie. Los elementos que en ella aparecen son por demás MUY INTERESANTES POR EL GRAN SIMBOLISMO QUE REPRESENTAN.

Así tenemos por el lado izquierdo, a un hombre de traje sentado en una silla mirando hacia el horizonte, impávido, totalmente ajeno a lo que sucede a su alrededor, en la superficie inmediata, comprendida entre 2 líneas, observamos con detenimiento un extraño dibujo lineal, multicolor en donde se observan pequeñas formas aladas semejantes a moscas, hacia abajo, un cuadro con personas riéndose, divirtiéndose y patinando en la superficie de un buque, vistiendo atuendos de alegres colores, debajo de dicho cuadro, un hombre vestido de traje con bigotes semejantes a los del Pintor, introduce sus manos en un balde las cuales forman unos coloridos genitales femeninos y dicho balde o cubeta presenta, a su vez, un objeto largo semejante a un pene y en su parte inferior, dos objetos redondeados que corresponderían a los testículos, el hombre apoya su cabeza en el hombro de una figura femenina la cual parece estar sentada o colocarse en cuclillas, sus senos se encuentran al aire y discretamente esta cubierta por una blusa, su cabello se halla desordenado y su cara semeja una vagina, a ella llegan las moscas previamente descritas. sus pies calzan zapatos y calcetines. La línea central muestra un notable retrato del Maestro siendo un niño, más abajo, una figura con contornos y cabello femenino cuya parte media  es atravesada por un pez de color rojo.

Hacia el horizonte, se proyecta 2 sombras humanas provenientes de la parte adyacente a esa línea. La parte de la planicie más concurrida nos manifiesta a lo lejos, casi topándose con el horizonte, las imágenes de un hombre con un niño muy pequeño, más cercanas, 2 figuras adultas: la de un hombre de traje y sombrero sometiendo a otro que se encuentra en el suelo tomándolo de los cabellos, éste se encuentra, aparentemente, acostado en una cama. Casi paralela a estas figuras aparece una extraña forma en cuyo interior observamos con interés la presencia de un  hombre de traje, sombrero y bastón el cual proyecta su sombra en el interior de esa forma, también encontramos un pequeño venado, un lápiz bicolor y la cabeza de un pájaro anaranjado, debajo de los dibujos descritos previamente, hay una hemicara durmiente en cuyo interior aparece un rostro infantil sonriente, en su parte inferior se encuentra fijado un saltamontes………………………

Acerca R.A.L.P.

Ver también

Salvador Dalí. «Rostro de hormigas».

Creada entre los años 1930-1935, esta pintura manifiesta una serie de vivencias que le sucedieron …