KIM DAE HWAN. «HUK WOO». (1991).

El Maestro Kim Dae Hwan es considerado uno de los más respetados percusionistas de influencia occidental en el Lejano Oriente. A pesar de ya no estar con nosotros (falleció en el 2004 a la edad de 70 años víctima de problemas cardiorrespiratorios), su legado es importantìsimo. En su juventud formó el primer grupo de rock en Corea del Sur llamado ADD4, en cuyas filas se encontraba el «padrino» del rock coreano: Joon Hyune; más tarde constituyó parte del The Kim Trío, cuya característica básica fue el de interpretar melodías distintas en sus conciertos, nunca las mismas. En 1978 fue parte vital del respetado grupo de Free Music llamado Kangtae Hwan Trío, de gran trascendencia en su país, con el paso del tiempo se encargo del estudio de los grandes maestros de la música contemporánea como fueron John Cage y Edgar Varese, de éste último es del que toma sus principales influencias.

El Maestro Kim tocaba un maravilloso set de percusiones constituido por un Roto-tom, platillos de diversas medidas, percusiones varias y sobre todo, el tambor coreano tradicional, para ello utilizaba 6 sticks, 3 en cada mano o en ocasiones 2 y 4, 1 y 5, esto de acuerdo a la meolodía interpretada, su asociación con Kang Eun II fue vital para su desarrollo musical, este tocaba el Haegeum, un instrumento tradicional coreano constituido por 2 cuerdas con arco que produce un sonido nasal y penetrante, se toca en posición vertical sobre la rodilla y se considera más un instrumento de viento debido a su capacidad para sostener sonidos. La propuesta musical obsequiada por éste respetadísimo dúo es una espléndida muestra de minimalismo percusivo, extraordinario, en que la creatividad, imaginación y sobre todo capacidad interpretativa de Kim es maravillosa. Se técnica está plasmada en el perfecto manejo de los sticks en los variados planos percusivos (Roto-tom, tambor tradicional coreano, percusiones diversas, etc, etc), sin llevarnos a algún tipo de música ceremonial y/o ritual, las interpretaciones se desplazan, definitivamente, hacia una directriz RIO, ya que la presencia de polifonías disonantes complejas son reforzadas por el uso del Haegeum. Este es un excelso trabajo que por momentos nos hacen recordar algunos pasajes de la obra de Can o de Amon Düll, pero sobre todo la gran influencia de Edgar Varese en el percusionista.

La música presentada en éste CD, siendo grabado en vivo, se manifiesta con la primera parte de la suite «Huk Woo, part I «, un magnífico flujo de percusiones, las cuales nos pueden llevar desde la escucha de sonidos por demás delicados hasta pasajes verdaderamente desequilibrantes, el inicio presenta un juego percusivo dado por el Roto-tom, dirigiéndose hacia una intensidad gradual, lleno de minimalismo cuya continuidad se va robusteciendo por la incorporación del Haegeum a los 2:36, produciendo un sonido similar al de un instrumento de viento, lánguido y persuasivo a la vez, las percusiones sirven de fondo y conforme avanza esta primera parte de la suite se hacen más intensas; la incorporación de los sticks se efectúa a los 8:45, en donde el Maestro muestra su enorme habilidad, técnica y control para manejarlos perfectamente, no solo en los tambores sino en los diversos elementos pecusivos que tiene a la mano. El tambor tradicional coreano lo podemos escuchar plenamente a los 16:45 así como los platillos. A partir de los 15:33, el Haegeum desparece de la escena para permitir el lucimiento de todas las percusiones, llenando el espacio sonoro de una increíble vitalidad que nos transporta hacia planos neurotizantes, la intensidad va disminuyendo gradualmente hasta terminar la pieza y escucharse algunos aplausos. «Huk Woo, part 2», es mucho más intimista en el plano creativo, inicia con las percusiones del tambor tradicional coreano que llega a un  «in crescendo» a los 5:36, posteriormente Kang Eun II y su instrumento se incorporan con esos sonidos melancólicos, propios de las culturas del Lejano Oriente, en ésta última parte de la suite, el manejo de los sticks es más versátil, al final, el trabajo en el tambor tradicional aporta un aire de solemnidad sonora, sinfonismo muy atractivo para el escucha. La suite termina con percusiones estridentes. ´Encore´, son simple y sencillamente dominios percusivos tanto en el Roto-tom como en el tambor tradicional, acompañados por el Haegeum, que dan final a una magnífica obra llena de creatividad.

«Huk Woo» («Black Rain») no es música ritual, ceremonial o algún tipo de hechizo mental malogrado, no, es simple y sencillamente una excelente muestra de versatilidad minimalista oriental, una clara directriz Avant-Garde/ RIO de uno de los más grandes percusionistas que ha dado Asia en los últimos tiempos: Kim Dae Hwan.

Excelente.

Acerca R.A.L.P.

Ver también

IAN WALLACE. «HAPPINESS (WITH MINIMAL SIDE EFFECTS). (2003).

Hablar de Ian Wallace es hacer una referencia obligada a uno de los más destacados …