
Este arquitecto bielorruso, nacido en 1964, consideraba seriamente que cualquier día del mes de Mayo del año 2008 sería la fecha del Fin del Mundo. Con el propósito de sobrevivir, como líder de una secta cristiana ortodoxa asentada en la aldea Nikolskoye, al extremo nororiental de Rusia, convenció a 29 de sus seguidores para que se refugiaran en túneles cavados en los alrededores de su iglesia. Ahí permanecieron casi 6 meses hasta que alguien avisó a la policía, la cual buscó desalojarlos para prevenir un suicidio masivo, aunque hubo resistencia durante varias semanas al final fueron puestos a salvo. Declarado mentalmente inestable, Kuznetsov intentó suicidarse al descubrir que sus predicciones habían sido erróneas.

Actualmente permanece internado en un hospital psiquiátrico.
Progresion21 – La mente es como un paracaídas, funciona cuando está abierta La mente es como un paracaídas, funciona cuando está abierta