Salvador Dalí: «Retrato de mi hermano muerto».

Esta es la representación de un drama. Al nacer Dalí, su hermano mayor había fallecido, por esa razón, su padre nombro al pintor con el mismo nombre de aquél: Salvador. Esta fue una sombra que El Pintor tuvo que cargar durante toda su vida. Esta obra es una mínima manifestación de aquél eterno conflicto familiar.

Pintado en 1963, óleo sobre lienzo, aquí Dalí maneja una técnica autonombrada por él Técnica de Antimateria, utilizando puntos negros y rojos hechos por cerezas y por la transformación de soldados que se van desplazando hacia la configuración del rostro, tranrsformandose en puntos de ambos colores, las cerezas o puntos negros se constituyen el el rostro del hermano, mientras que las rojas, al correspondiente de Dalí. De ésta manera, El Pintor retoma dobles imágenes por lo que compone un retrato que no es solo de su hermano sino también de él. Observado el lado inferior derecho del cuadro, encontramos a una serie de esos soldados o más bien conquistadores que empuñan lanzas y avanzan, como decíamos con anterioridad, incorporandose al rostro del hermano -ya que su color es negro-, estos soldados, emblemáticamente, representan una ayuda para que El Pintor se pueda deshacer del recuerdo e imágen del fallecido. En la parte superior de la cabeza de éste, destaca la imágen de un cuervo cuyo pico y un ojo logran visualizarse, representando lo que le espera al muerto. Las imágenes de nubarrones y un horizonte triste, en el que se encuentra una planicie árida con algunas imágenes que parecen ser ajenas al contexto del cuadro, son un reflejo ambivalente: el sentimiento de Dalí por el hermano ido y por otra parte, la aparente poca importancia que representaba para él.

La obra se encuentra en The Salvador Dalí Museum en San Petersburg en Florida, Estados Unidos.

Acerca R.A.L.P.

Ver también

Salvador Dalí. «Rostro de hormigas».

Creada entre los años 1930-1935, esta pintura manifiesta una serie de vivencias que le sucedieron …