Salvador Dalí. «Retrato de Gala con síntomas rinocerónticos».

Plasmado con un magnífico colorido, representando alegría, tranquilidad, hasta cierto punto benevolencia. Este cuadro es una de las manifestaciones artísticas más interesantes del Maestro: la presencia de imágenes rinoceronticas. De por sí, los animales siempre jugaron, desde 1920, un papel predominante en la obra del Genio, hablemos de hormigas, saltamontes, tigres, leones, perros, moscas, hormigas, etc, etc, sin embargo, el rinoceronte le otorga al Artista un particular sentido de ver las cosas. «……. el rinoceronte no se contenta con llevar uno de los más bellos cuernos logarítmicos sobre la punta del hocico, sino que además en su trasero porta una especie de galaxia de curvas logarítmicas en forma de girasol…..», decía en su momento.

Esta Obra, realizada en 1954, óleo sobre tela, con unas dimensiones de 39 cms x 31.5 cms y que pertenece a una colección particular nos muestra un bello contraste entre los 2 azules que tiñen el cielo así como su reflejo en el mar – la Costa de Cadaqués -, las formaciones rocosas costeras llegan a transformarse en la parte inferior izquierda del cuadro en formas rinoceronticas, dinámicas y evolutivas. La cara de Gala es impresionantemente realista, su cabello contrasta con su color natural y el brillo que le provocan los rayos solares, sus facciones denotan tranquilidad y a la vez alegría, una cara que muestra esplendor, la pañoleta que cubre su cuello , en la parte derecha, se estiliza en estructuras con tendencia rinoceronticas y su cuello, porpiamente dicho así como la parte superior de su tórax se hallan cubiertos por estas estructuras que adoptan diversas formas, direcciones y dimensiones, todas manifestando gran dinamismo. Ahí se transparenta el mar y su horizonte. Es interesante resaltar, la banda que rodea la parte superior de la anatomía de la musa, de color anaranjado, se encuentra tapizada por curiosas formas geométricas que sin lugar a dudas guardan un relevante simbolismo.

Dalí consideraba al rinoceronte como prototipo de fuerza, corpulencia, agresividad y sobre todo, premonición, sin embargo en sus trabajos tanto pictóricos como escultóricos, lo asociaba con figuras matemáticas. Esta Obra manifiesta, por primera vez, el paralelismo del cuerno del animal y la forma geométrica.

Acerca R.A.L.P.

Ver también

Salvador Dalí. «Rostro de hormigas».

Creada entre los años 1930-1935, esta pintura manifiesta una serie de vivencias que le sucedieron …