Salvador Dalí. «Dalí a la edad de 6 años, cuando creía que era una niña, levantando la piel del agua para ver a un perro que duerme a la sombra del mar».

Ya en 1950, Dalí había presentado sus bellísimas Madonas de Portlligat a una expectante audiencia neoyorkina, ahora con éste trabajo El Maestro nos remonta a esa contínua, persistente ambivalencia genérica que lo perturbo durante su niñez, incluso hasta su vida adulta, en esta Obra podemos ver suaves, hasta delicados tonos cromáticos, un cielo claro con juego de colores, un par de nubes en el extremo superior derecho que parecen estar entablando una competitiva carrera. El horizonte se perfila con unos distantes montes así como montañas, la principal, del lado derecho es paralela a las nubes. Hay una gran planicie cortada por una línea que separa el mar – ¿o será una delgada capa de agua? – del suelo firme, aparentemente arenoso, el color de la superficie acuosa es de un azul tenue, delicado, en la parte superior izquierda y media se encuentra una formación rocosa, con una coloración entretejida entre el café claro, discreto y el gris -de igual forma-, con un magnífico conjugado de luces y sombras, más abajo se observa una pequeña formación rocosa que sale de la superficie de ése mar, como si de un iceberg se tratase, observando su base debajo del plano que corresponde al límite del Mar. La figura principal es una pequeña niña desnuda, la cual da la impresión de estar flotando ya que la sombra de su cuerpo se proyecta más allá de la punta de sus pies. de cabello claro, en cuya mano izquierda lleva consigo un caracol marino y la derecha levanta, cual tenue velo, la superficie marina o el límite marino -como quisiera llamarsele- mirando fijamente en lo que se va a encontrar debajo, en la parte casi media de la pintura se encuentra dormitando un perro cuyas manchas café claro y blancas hacen juego de sombra con tenue velo marino y es precisamente eso: un  perro que duerme bajo la sombra del Mar. finalmente esa imagen del hipotético paisaje marino no es solo más que una tenue, delgada, casi transparente capa de agua que Dalí con su don de transformación puede fácilmente levantar.
Oleo sobre tela realizado en 1950. 😯 cms X 99 cms. Colección Conde de Vallombreuse. París Francia.

Acerca R.A.L.P.

Ver también

Salvador Dalí. «Rostro de hormigas».

Creada entre los años 1930-1935, esta pintura manifiesta una serie de vivencias que le sucedieron …