PATRICK MORAZ «STORY OF I» (1976).

Indudablemente que Patrick Moraz es uno de los tecladistas, aún en la actualidad, más importantes dentro del terreno Progresivo-Sinfónico en el mundo. Tras una larga trayectoria con diversos grupos (Mainhorse, Refugee, Yes, Moody Blues, etc, etc), el virtuoso músico helvético, durante la realización del «Relayer Tour» por Europa, al observar unas enormes torres feudales en el territorio alemán, le vino a la mente la idea de cómo sería la vida dentro de las mismas. Esta idea le fue referida a Jon Anderson el cual apoyo dicho concepto para la producción del primer disco solista del suizo. Es así como nace «Story of I», una obra altamente conceptual cuya historia se desarrolla en una soberbia jungla (seguramente Amazonia, ya que el músico es un ferviente admirador de Brasil), en donde un conglomerado de individuos de todas las edades y sexos, habitan en una enorme torre en donde dan cabida a todos sus deseos y pasiones, sin embargo; nadie puede salir, ante éste destino, un hombre y una mujer deciden escapar, enamorados para disfrutar plenamente de sus momentos existenciales. Este es el concepto que desarrolla ésta Obra Maestra del Progresivo-Sinfónico, en la cual se manifiesta una extraordinaria mezcla de música progresiva de fuerte -obviamente-, influencia Yes y música brasileña (principalmente ritmos y percusiones), obsequiandonos una manifestación clara de World Music.

«Story of I» está constituida por las siguientes partes (se incluyen por no referirlas en el análisis general del disco): Impact,Warmer hands, Storm, Cachaca (baiao), Intermezzo, Indoors, Best years of our lives, Descent, Incarnation (procession), Dancing now, Impression (the dream), Like a children disguise, Rise and fall y Symphony in the space. Los músicos que participaron en su realización fueron: Patrick Moraz (piano eléctrico, acústico, sintetizadores, mellotrón, marimbráfono y percusiones adicionales), John Mc Burme (vocales principales), Vivienne Ac Auliffe (vocales adicionales), Ry Gómez (guitarras ácústica y eléctrica), Jeff Berlin (bajo eléctrico), Alphonse Mouzon (batería y percusiones del track 1 al 7) y Andy Neumark (batería y percusiones del track 8 al 14). Como músicos invitados tenemos al grupo de percusionistas brasileños de Río de Janeiro.

Esta suite, ya que las melodías a pesar de aparecer separadas entre sí forman un continuo, inicia con una remarcable introducción de carácter electrónico/experimental dado por acordes y arpegios tanto de mellotrón como de sintetizador, teniendo como fondo el magnífico desarrollo de las percusiones brasileñas, posterior a éste magnífico inicio, Moraz nos deleita con una extraordinaria escala de arpegios en piano con una indudable orientación sinfónica, Arpegios de Gomez en la guitarra eléctrica con una fuerte influencia de Steva Howe, los cuales se continúan con nuevos arpegios de piano semiclásico, de orientación barróca. A los 10´13´´, nos deleitamos al escuchar unos espléndidos coros tribales semejando a los interpretados por las tribus africanas que habitan en las llanuras del Serengeti, ésto da paso a una serie de percusiones hábilmente interpretadas así como el manejo de castañuelas que recuerda al extraordinario grupo de Rock Progresivo-Flamenco: Carmen, la continuidad musical no para cual acuarela multicolor, llevándonos a través de nuestros sentidos hacia un hermoso pasaje el estilo Yes y a la voz de Mc Burme que semejando al estilo tonal de Jon Anderson da paso, a los 20´06´´ al momento cumbre del álbumn: un bellísimo pasaje sinfónico interpretado magistralmente por Moraz añadiendose la magnífica voz de Mc Burme, las vocalizaciones adicionales de Ac Auliffe son esplenderosas, dando robustez a éste increíble pasaje lírico-melódico el cual nos canta a la libertad de 2 seres que se aman y que luchan por liberarse de los férreos yugos de la esclavitud dentro de la torre. Posteriormente, los percusionistas hacen acto de presencia y a los 30´50´´nos hallamos dentro del excelso sonido del piano de Moraz y nuevamente la voz de Ac Auiffe, el bajo de Berlin es excelente con un buen contrapuneto y fraseo. Al final de la suite, las percusiones y el fondo de carácter sinfónico se hacen presentes, finalizando la suite con sonidos electrónicos, discretas disonancias y un muy breve reprise del inicio  de ésta Obra.

Esta producción es una real joya del Progresivo-Sinfónico, una convincente combinación de gran inteligencia, creatividad, belleza interpretativa y sobre todo, fusión con un estilo muy distinto como se constituye la música brasileña.

Esencial para el conocedor del buen Progresivo-Sinfónico y World Music.

Acerca R.A.L.P.

Ver también

IAN WALLACE. «HAPPINESS (WITH MINIMAL SIDE EFFECTS). (2003).

Hablar de Ian Wallace es hacer una referencia obligada a uno de los más destacados …