Mercedes Durand. «A sangre y fuego» (poesía salvadoreña). Edición privada. México. D.F. 1980.

Este pequeño libro es una breve colección de poemas coyunturales sobre el proceso revolucionario desarrollado en El Salvador. Su finalidad es el de mostrarnos que este valeroso pueblo DEBE O DEBIO tener una vida justa en cuanto a alimentación, justicia, educación, salud y equidad social y no constituirse en ESCLAVOS de los terratenientes y militares locales. Va dirigido al HEROICO Y VERDADERO PUEBLO. Conformado en breves poemas, encontramos «Al combatiente anónimo», dirigido a aquél joven común y corriente que lucha por tener una vida justa, libre y digna, «Proclama» hace alusión a la bella mujer salvadoreña siempre comprometida con el cambio social y la lucha revolucionaria. «Miedo» va destinado a los tristemente recordados y persistentes «Escuadrones de la Muerte» que asolaron y asolan todavía a los pobladores pensantes e inconformes raptandolos, violandolos y matandolos con el brutal sistema de gobierno del país centroamericano.

«Llanto» se refiere a la matanza de civiles ocurrida en una manifestación en que los militares irrumpieron con sus armas asesinando a infinidad de personas de todas las edades. «Postal de los asesinos» es un muy breve retrato de la oligarquía del país: militares y terratenientes.«Carta a Salvador Cayetano Carpio» es una oda en honor del profundo revolucionario, tan admirado por la autora, el «Comandante Marcial», oda en la que manifiesta una brillo de esperanza en el cambio tan soñado por el pueblo del Salvador. «Ley Marcial» se manifiesta como un lamento de la muerte de niños, jovenes, mujeres y ancianos inocentes. » El cayó al píe del altar» se refiere al quehacer diario de Monseñor Arnulfo Romero y su posterior asesinato así como aquellos salvadoreños que estudiaron con los yankees y a su regreso al país de origen asesinan a sus compatriotas. Es el martirio del prelado. «Camafeo» ( camafeo es la escultura realizada con piedras preciosas) es un crítica mordaz, directa hacia los esclavistas, oligarcas, burgueses, católicos recalcitrantes, pedantes proyankees salvadoreños.

» ¡Ah, que mi San Salvador!» es un claro retrato que presenta la capital del país sacudida por asesinatos, fusilamientos, violaciones, secuestros, tierra arrasada. Aquí la poetisa hace una breve alusión a su poema » Poemas del Hombre y del Alba» del año 1960. «Requiem para el Sumpul» es un recuerdo a los muertos -cerca de 600-, de todas las edades encontrados en el río del mismo nombre. «Anécdota» menciona la relación del hijo con su padre, el Comandante planifica la Revolución ante un mar humano hasta llegar a las últimas consecuencias. «Elegía esperanzada por Jaime Suárez» es un breve poema dedicado al joven poeta e intelectual brutalmente asesinado por los militares.

COMENTARIO

Este trabajo se constituye en un breve pero conciso, crudo y heroico trabajo poético que nos muestra lo que fue la Guerra Civil Salvadoreña en su última fase. A pesar de adolecer de algunas fallas – en ortografía, algunas fotografías referidas al final del trabajo no aparecen en el mismo y caso contrario («Comandante Marcial»), la presentación es magnífica, la obra nos muestra una excelente poesía coyuntural de lamentables hechos que ocurrieron en un país sediento de justicia, vida digna y democracia. Excelente y ampliamente recomendado.

Acerca R.A.L.P.

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