Salvador Dalí. "Los Placeres Iluminados".
Escrito por R.A.L.P.   
Viernes, 24 de Febrero de 2017 18:40

Esta es otra evocación asombrosa, temeraria y obsesivamente onírica del Maestro. Si la influencia de Giorgio de Chirico, Sigmund Freud, Max Ernst y Rene Magritte son más que evidentes, los recuerdos infantiles de un hombre evidentemente atormentado aquí, parcialmente, se encuentran manifiestos, En un plano de color café en donde las sombras de 3 formaciones rectangulares parecidas a cajas se hacen evidentes más que cualquier otra y enmarcadas por un cielo azul con unas muy discretas formas nubosas, observamos en el extremo izquierdo, cerca del horizonte, una forma semejante a un huevo de color blanco de cuyo interior parece sobresalir la parte superior de un Cráneo con cabello formando un discreto remolino, un poco a la derecha, se encuentran 2 pequeñas figuras humanas que proyectan una notables sombra sobre el suelo, abrazándose (¿serán Dalí y su padre?), en la parte central y superior, coronando el rectángulo principal, miramos una jarra con cara de mujer sonriente, cuya parte inferior, en relación con una base rectangular, también manifiesta la cara de una mujer de cabello largo riendo, sus dientes son largos y da el aspecto de ansiedad y/o locura.

La mujer plasmada en la jarra se encuentra de frente con la cabeza de un león de aspecto feroz. La estructura presenta un interior onírico, azul cielo como si de este se tratara, por fuera, del lado izquierdo, se halla una ala de un saltamontes que se continúa con varias cabezas de pájaros multicolores hasta desvanecerse en trazos irreconocibles también multicoloridos. Del lado derecho, la figura de un hombre de espaldas se apoya con su mano en el borde de la estructura como si estuviera llorando, pensando........o viendo en su interior. La parte azul cielo, central, presenta en la parte superior un saltamontes, debajo, una especie de caracol y por abajo de este, la notable y famosa Hemicara, al parecer, semejante a Dalí de la cual brota por la Nariz una discreta Epistaxis (sangrado), por abajo, un pequeño hueco de tono azul más intenso que el interior.

En la parte superior derecha del hombre recargado en el borde de la estructura rectangular principal, se observa, al límite del horizonte, una figura que quizás, represente una piedra. Abajo de la figura humana, otro rectángulo nos muestra múltiples ciclistas trajeados, en cuyas cabezas llevan un huevo en equilibrio. El rectángulo proyecta una sombra que da una tonalidad azul fuerte al rectángulo principal. Dirigiéndonos a la parte izquierda, el otro rectángulo manifiesta un espacio con una construcción parecida a la de un templo o iglesia en donde un hombre de espaldas, trajeado y con sombrero señala -¿o dispara?- hacia una formación semejante a un huevo que esta a punto de eclosionar, mostrando un trazo sanguinolento.................