Genes y cerebro

Un hecho que confirma aún más la teoría evolucionista de Charles Darwin, es que las diferencias entre los genes que controlan la estructura del cerebro del ser humano y del chimpancé son mínimas -la similitud alcanza casi un 97%- , sin embargo, el Hombre posee una cantidad de neuronas y de uniones neuronales mayor.

La semejanza entre un feto de chimpancé y de un ser humano es muy llamativa, pero tras el nacimiento, mientras la cara del simio cambia, la del niño mantiene una estructura similar a la del feto, como si se tratase de una prolongación de la vida intrauterina. Esta característica constituye una gran ventaja para la maduración cerebral y permite, mediante una mayor exposición a los estímulos del medio, una selección de los circuitos nerviosos más adecuados.

Es muy probable que ésta prolongada maduración cerebral, que constituye una de las claves de la Evolución Humana, se encuentra genéticamente programada. El Proyecto Genoma lo podría demostrar, de hecho, las investigaciones más recientes apuntan a una mayor atribución de las capacidades cognitivas e intelectuales a factores genéticos (hasta un 60%), frente a los factores ambientales, además, la Biología Molecular ya ha demostrado que algunos genes son los responsables de la formación de determinadas partes del cerebro (telencéfalo) y que, a menudo, son determinantes del comportamiento. En sí, el desarrollo del Sistema Nervioso es un fenómeno extremadamente complejo, controlado, como lo hemos comentado antes, por el patrimonio genético y moldeado por las condiciones del medio. Es un fenómeno comprobado que si un niño tiene poco estímulos o pocas oportunidades para reaccionar, la deslumbrante potencialdad de su cerebro sufre una importante disminución.

Durante la fase de crecimiemto, se eliminan determinadas conexiones neuronales mientras otras se estabilizan. se considera que esto sucede durante toda la vida, lo que permite aumentar la eficacia de algunas de estas conexiones o sustituir otras. A éste conjunto de mecanismos de variación de las funciones y estructuras se denomina ductilidad del Sistema Nervioso, esto puede dar una explicación probable a los mecanismos fenomenológicos de aprendizaje y recuperación funcional que se producen tras sufrir lesiones cerebrales en la edad adulta o bien, en los niños los cuales al ser estimulados adecuadamente durante el primer año de vida tienen una mayor capacidad de aprendizaje que otros.

Concretamente, aunque en el futuro se identificaran todos los genes del cerebro, no sería posible comprender la totalidad de su desarrollo y funcionamineto, de hecho, resulta evidente que es la propia actividad cerebral la que controla el establecimiento de las sinapsis o conexiones neuronales y la acción de determinados genes frente a la inactividad de otros.

Acerca R.A.L.P.

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