CIRCLES END. «HANG ON TO THAT KITE». (2004),

Circles End fue, en su momento, una novel propuesta llegada del Septentrión europeo, Noruega, cuya propuesta musical en este trabajo estuvo orientada hacia el Progresivo setentero con una clara influencia jazzística así como funky. Si directriz estuvo desplazada hacia grupos como Yes, Camel y Génesis; dado esto, el grupo desarrollo una aceptable combinación de varios estilos musicales, con pulcritud, sin llegar a excesos que pudiesen en su momento desorientar o desubicar al escucha. Esta segunda producción – la primera fue Dialogue with the Moon del 2001- nos conlleva a una alternativa lírico musical aceptable con clase y vitalidad grupal así como un buen fraseo y juego armónico en las melodías que conforman este trabajo. El grupo consta en esta producción de Kart Riss Jacobsen en las Vocales, Omar Emmanuel Johnsen en Guitarras, Trond Lunden tanto en Guitarra acústica como Eléctrica. Audun Halland en Organo Rohdes, Piano y Sintetizadores, Patrick Wilder en Bajo Eléctrico, Doble Bajo y Cello, Jarle A. Petersen en Batería y Percusiones y, finalmente , como músico invitado a John Trygve en el Sax.

El disco abre con «Echoes», un sendero musical bien iluminado que nos lleva hacia Yes y Génesis, la guitarra describe acordes, arpegios y tonalidades muy parecidas a las de Steve Howe haciendo manifiesta alusión a la etapa de Fragile, en sí, el track muestra coherencia interpretativa más que nada por el sostén percusivo y del bajo, este con buenos acordes y contrapunteo. Se escucha una discreta participación del sax. «Tiny ligths» es una más que manifiesta influencia Funky en la melodía, sobresaliendo la eléctrica de Lunden y la sección rítmica con un magnífico trabajo de acompañamiento. «Red words», es una de las mejores piezas del álbum. Las eléctricas de Johnsen y Luden hacen una perfecta combinación armónica con escalas de arpegios magníficas recordandonos por momentos a Camel, también es posible escuchar pasajes «yessísticos», la interpretación de cello le otorga a la interpretación un aire fresco y serio a la vez. «Too few feet», es, básicamente un Funky Rock, con eléctricas distorsionadas, con una bien trabajada sección rítmica que por momentos nos encamina hacia derroteros jazzísticos muy semejantes a los que encontramos con los inicios de Camel. «Long shot», melodía en la que predomina el sintetizador de Halland así como la eléctrica, podríamos definirla como una pieza que en su contexto global remarca el sonido del grupo. «Charlie» es una de las 2 piezas instrumentales del disco una marcada combinación de Jazz-Rock-Funky con un sonido rítmico bien definido destacándose acordes y arpegios de sintetizador.

«At shore» es, a mi parecer, la mejor pieza del disco, un Jazz-Blues-Rock con un magnífico bajeo por parte de Wilder y excelente trabajo por el vocalista. Esta pieza nos conduce de la mano a la influencia tan marcada de los viejos grupos de la Costa Oeste yankee, en especial el mítico Grateful Dead (escuchar la grabación Reckoning, melodía «Birdsong»). El track, melódicamente, es excelente y la añadidura del cello le da un toque de solemnidad. «Peeping Tom posee una manifiesta influencia Yes, el núcleo de la pieza se centra en el trabajo de ambos guitarrista así como del sintetizador, la alternativa percusiva también es muy interesante. «The dogfather has enterd the lift», es la culminación del trabajo y también la segunda pieza instrumental. Una combinación de Bossa-Nova Jazz, con una fuerte influencia de Gato Barbieri en el sax de Trygve. Un dato curioso es que las 2 piezas instrumentales no aparecen en el listado del álbum.

COMENTARIO

En este su segundo y,al parecer, último álbum la propuesta de este grupo fue la de acercar a los jovenes a la escucha de alternativas en el Rock Progresivo de esta parte de Europa, decididamente influida por otros géneros musicales.

Acerca R.A.L.P.

Ver también

IAN WALLACE. «HAPPINESS (WITH MINIMAL SIDE EFFECTS). (2003).

Hablar de Ian Wallace es hacer una referencia obligada a uno de los más destacados …